Ya he entregado el informe de progreso del trabajo de esta año y me he que quitado un buen peso de encima. Ahora ya tengo tiempo de contar aquí algunas de las anécdotas que no han ocurrido en el trabajo correspondiente a Física y Química.

Todo empezó con la idea de romper una copa para hacer algo “llamativo” en el trabajo. Primero pedimos copas descabaladas a la gente, pero nadie nos regaló una de cristal carísimo. Mi madre me dio cuatro de un lote de esos que regalan en los bancos de vez en cuando. Yo busqué en la tienda de todo a 1 euro que está cerca de mi casa y a base de mosquear bastante al dueño asiático, tocando todo lo que fuera de cristal fino a ver “como sonaba”, compré una de coñac y un vaso de sidra. Isabel compró dos copas con buena pinta en IKEA y yo aporté otra que tenía por casa y que no sonaba mal. Manuel con su superportátil analizaba el sonido que emitían al darles un golpecito. Así fuimos viendo que estaba formado por varias frecuencias, siendo una de ellas más intensa que las demás. Vamos lo que se llama el modo fundamental en Física. Hasta ahí, todo estab más o menos previsto.

El siguiente paso fue generar ese sonido con un altavoz y conseguir que se rompiera la copa correspondiente. Nos dimos cuenta entonces que el sistema que teníamos en el laboratorio no tenía la potencia suficiente, ya que el cristal no era de “Bohemia”… Total, que nos pusimos a buscar altavoces cada vez más potentes……